Una buena alimentación y nutrición es necesaria para mantener el buen funcionamiento del cuerpo, tener un peso adecuado y prevenir las enfermedades.

En el proceso de envejecimiento se presentan cambios fisiológicos, sociales y psicológicos, que influyen el consumo adecuado de los alimentos, modificando sus hábitos alimentarios donde reducen la cantidad y volumen de las comidas y bebidas siendo más propensos a desnutrición, motivo por el cual es importante realizar cambios en la textura y presentación de los alimentos para incentivar el consumo adecuado de los mismos. A continuación se ofrecen algunas recomendaciones prácticas

  • Ofrecer con frecuencia las comidas preferidas y de costumbre de la persona mayor.
  • Presentar la comida de forma variada y atractiva.
  • Usar especias que no sean fuertes o picantes, pero si en cantidad suficiente para realzar el sabor de las comidas.
  • Ofrecer los vegetales picados o cocidos y frutas suaves, también se pueden presentar en forma de jugo o puré.
  • Preparar carnes suaves, cortadas en trocitos o molidas, con salsas.
  • Evitar que consuma alimentos muy dulces, grasosos o irritantes.
  • Incentivar a la persona mayor a realizar algún tipo de actividad física ligera (caminatas cortas, trabajar en el jardín o huerto).
  • Procurar que la persona mayor coma acompañado en un ambiente tranquilo.

Procurar que la persona mayor coma acompañado en un ambiente tranquilo

En los Centros de bienestar al anciano de FUNDARIAS se ofrece una alimentación acorde a las necesidades de nuestras personas mayores donde es de gran importancia el consumo alimentario con sus pares ya que fortalece el consumo alimentario de todos los alimentos, los lazos de amistad, mejora el estado anímico y el dialogo.

Autor:

Saray Chaverra

Nutricionista CBA